Los ojos hinchados (que no son lo mismo que las ojeras) desde hace cientos de años se combaten con manzanilla, una planta aromática con poderosas propiedades antiinflamatorias y relajantes.
Una manera fácil y rápida de aplicarla, consiste en preparar dos bolsitas o saquitos de infusión de manzanilla y luego meterlas en la nevera durante unos minutos. Cuando las bolsitas estén bien frías (pero no congeladas), deben colocarse sobre los ojos durante diez minutos.
Durante ese lapso de tiempo es recomendable estar relajado, aún mejor en una posición de reposo, para contribuir a que actúen los componentes relajantes de la manzanilla. Además, esos diez minutos pueden constituir una buena oportunidad para meditar.
Una vez transcurrido el tiempo indicado, los resultados saltan a la vista. La hinchazón alrededor de los ojos se reduce considerablemente y la piel va perdiendo el tono rojizo a medida de que vaya volviendo a su temperatura habitual.
Paulina
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